➡️ Los seres humanos estamos constantemente influenciados por los estímulos del exterior, y es a través de nuestros sentidos que logramos obtener información de nuestro medio. Pero esta información puede ser sólo una señal de algo mucho más profundo que no logramos percibir con claridad en un principio.

➡️ La forma no necesariamente es reflejo de algo genuino y real, de hecho, la forma puede ser tratada por otras personas con la intención de manipular nuestra mente, e incluso nuestro sentir (como lo sabe bien el mundo publicitario). ➡️ Es por esto que debemos desarrollar la costumbre de seguir nuestra intuición, porque también existen otras lecturas que hace nuestro cerebro, y que de alguna manera, nos comunica información mucho más concreta respeto a una persona o situación. ➡️ La esencia no necesita de la forma, la esencia puede permanecer por debajo de lo que a primera vista, vemos como evidente. ➡️ Esta convicción puede ayudarnos a desarrollar mejor nuestra sensibilidad y percepciones, así como también ayudarnos a despojarnos de los juicios (o prejuicios) que conlleva regirnos por la forma. ➡️ Por lo tanto, cada vez que intentemos conectar con la esencia, debemos permanecer neutrales a la información que percibimos del exterior, y dejar espacio para concluir una verdad desde otros muchos factores “invisibles” que están operando. 👌💕