➡️ Cuando pensamos en poder, se nos puede venir a la cabeza la idea de ejercer nuestra voluntad en lo externo, que si bien, puede ser un buen reflejo de nuestra voluntad y fuerza, existe además una manifestación interna de éste. ➡️ El dominio interno es

una forma de poder que puede traer muchos más beneficios a largo plazo, pues es reflejo de la consciencia que hemos desarrollado ante nuestra emocionalidad e impulsos. ➡️ Este poder que “viaja” al interior de nosotros, puede transformar nuestras vidas, ayudándonos a romper con patrones de comportamiento que impedían nuestro verdadero desarrollo espiritual. ➡️ Saber soltar, saber por qué se quiere algo, reconocer cuándo nuestros miedos toman el control, son los verdaderos poderes que debemos desarrollar y así permitirnos ser y crear una vida más libre y plena. 👌💕

Liz R.Rey